Ayudando a líderes a proyectar una imagen de excelencia

 

Asesora de Imagen Barcelona

Tienes un mensaje que dar.  Un mensaje importante.  Y además lo vas a transmitir a través de un medio audiovisual.  La mayoría de las personas, ante esta situación, redactan y revisan, y vuelven a revisar y a redactar de nuevo.  Es importante lo que quieres transmitir.  Ninguna palabra debe fallar.  No deben provocarse malentendidos.  Ni quedar lagunas, ni ambigüedades, ni ser un discurso demasiado recargado, ni demasiado simple.  Y todo tu esfuerzo se queda en ello.  En la redacción de un gran discurso que refleja, letra a letra, la gran misiva que quieres compartir.

Pero se te olvida algo. Es algo realmente importante.  Se trata del mensajero que proyectará el mensaje.  No importa cuán bien redactado y emitido sea éste, que si la audiencia no cree en el mensajero, no creerá el mensaje.  Y ahí es donde entra en juego esa parte tan importante del mensaje, tu imagen.  Porque el 90% de la información que procesa el cerebro humano es información visual.  Y esa información visual, es procesada 60.000 veces más rápida que las palabras.  De ahí el dicho “Una imagen vale más que mil palabras”.

  1. La importancia de la primera impresión: Numerosos estudios científicos, psicológicos y sociológicos concluyen que nos formamos una primera impresión de nuestro interlocutor en cuestión de segundos.  Y esa primera impresión será decisiva para que incorporemos, o no, a esa persona, ese producto o esa organización a nuestra vida o a nuestro círculo profesional, que le demos, o no, credibilidad.  El proceso de formación de la primera impresión se desarrolla a través de la percepción.  Y cuando nuestro interlocutor tiene que formarse una primera impresión nuestra en base a una comparecencia en un medio audiovisual, los sentidos que entran en juego son la vista y el oído.  Por lo tanto, tu apariencia, tu comunicación no verbal, el tono de tu voz y las palabras elegidas serán decisivas para que tu mensaje llegue a tu audiencia lo menos contaminado posible.  Te interesará leer este artículo sobre la primera impresión.
  2. Proyectar una imagen acorde al contenido del mensaje y el contexto. En primer lugar, considera el contexto en el que vas a ser filmado: si es un programa de televisión o una conferencia de prensa, si el programa es de entretenimiento o de noticias, si es de día o de noche, y por supuesto, considera también el tema de conversación y tu área de expertise.  Todo ello te ayudará a definir el estilo de ropa adecuado a elegir.
  3. El tercer punto a tener en cuenta para comparecer ante los medios de comunicación audiovisual es que lo que se ve bien en la vida real puede no verse bien en cámara, ya sea de fotos o de vídeo. La cámara ve las cosas de manera distinta al ojo humano.  Aplana un mundo tridimensional en dos dimensiones y transforma colores y contrastes.

Hoy en día, más que nunca, todos tenemos la oportunidad de hacer una aparición frente a una cámara.  Bien porque mantenemos reuniones a través de videoconferencia, porque eres entrevistada/o por un medio de comunicación audiovisual por el cargo que ocupas, o por ser experta/o en un área de interés, o porque eres profesor o conferenciante ante grandes audiencias y se retrasmiten tus clases o conferencias a través de cámaras auxiliares…

Y si hemos dicho que es importante que la audiencia crea en el mensajero para que crea también el mensaje, no es menos importante tener en cuenta que el espectador tiene que estar cómodo viendo la imagen de la pantalla para poder escuchar el mensaje con atención.  Por ello, es necesario que abordemos el tema de qué ponerse y qué evitar ponerse cuando queremos lanzar un mensaje a través de una cámara.

QUÉ PONERSE Y QUÉ EVITAR LLEVAR FRENTE A LA CÁMARA:

  1. Trata siempre de averiguar de qué color es el set o el fondo del lugar en donde tendrá lugar la entrevista para escoger los colores de tu vestuario en un color que contraste para evitar quedar confundido con el entorno. En caso de no haber manera de saberlo con antelación, llévate algún conjunto o camisa extra por si acaso tu elección no conjuga bien con el set o no te favorece en cámara.
  2. Elige colores que te sienten bien, especialmente los que vayas a llevar cerca de tu cara.  Los colores pastel, morados, lilas y colores tierra son buena elección. El azul es uno de los mejores colores y el más seguro para televisión.  En general yo recomiendo a mis clientes usar colores cálidos cuando tienen que hacer una presentación en vivo frente a una audiencia porque proyectan cercanía y jovialidad.  Sin embargo, la cámara tiene problemas para traducir los colores cálidos y trabaja mejor con los colores fríos. Susana Villarán, exalcaldesa de Lima.
  3. Cuidado con el negro.  En general, tendemos a pensar que el negro es el color seguro y el que, además, estiliza, dato importante si tenemos en cuenta que la cámara suele añadir unos kilitos. Pero a través del lente de la cámara, el negro absorbe mucha luz, de modo que si lo llevas cerca de tu cara, puede acentuar ojeras y arrugas, además de quitarte luminosidad y hacer que tu tez se vea cetrina y cansada.  Si tienes que llevar negro obligatoriamente, trata de ponerte un pañuelo de un color que te favorezca e ilumine (o una pieza de joyería o bisutería), o de que la blusa o el vestido estén lo más lejos de la cara posible, cuidando que el escote no sea inapropiado.  Sin embargo, no hay problema si quieres llevar el color negro o colores muy oscuros en la parte inferior del cuerpo, en pantalones o falda.
  4. Trata de evitar el blanco porque tiende a dominar la pantalla, igual que los colores neón o colores muy brillantes, que además suelen hacer que la tela se vea de  peor calidad.  Una mejor opción es escoger blanco roto, beige, gris claro o colores pastel.
  5. Evita el rojo muy brillante o naranja. Si bien el color rojo es muy asertivo cuando se usa en persona, fuera de cámara, porque en la cultura occidental proyecta pasión y poder, sin embargo el rojo tiende a verse naranja o anaranjado en cámara, se desdibuja junto a colores neutros (como tu camisa blanca y el traje muy oscuro) y además de añadir visualmente algunos kilitos, acentuará cualquier huella de cansancio en tu cara.  Es mejor que escojas o bien rojos vino o corales (dependiendo de qué colores te queden mejor).
  6. No uses estampados como pata de gallo, cuadros, tartanes, espiga y muy especialmente rayas.  Las rayas muy grandes y gruesas distraen y las finas bailan en la pantalla, se mueven y pueden incluso marear al espectador.  Los colores lisos son tu mejor opción.  Y en caso de querer llevar un estampado, que sea en colores mates, opacos y muy discreto.
  7. La mejor elección es azules, colores neutros y pasteles.  Los azules y los colores neutros (beig, blanco roto, gris medio, gris perla, taupe o topo, colores tierra, colores piedra) tienen un valor medio (ni muy oscuro ni demasiado claro, que hacen que la cámara los pueda proyectar fácilmente.  Y los colores pastel (azul clarito, rosa clarito, lilas o morados muy claros) son perfectos para combinar porque no hacen grandes contrastes facilitando la lente de la cámara su proyección porque no tiene que hacer compensaciones extra.
  8. Sé discreta con la joyería, en especial con los pendientes.  Los collares pueden ser una buena opción que añadan color o contraste a un conjunto, pero asegúrate de que no sea ruidoso o demasiado brillante, que despida destellos o refleje.  Ten especial cuidado de que el collar no vaya tocando el micrófono cuando hables o te muevas porque ello provocaría un ruido muy desagradable.  Por la misma razón, no lleves más de un brazalete en el mismo brazo.  El único sonido que quieres que se oiga durante tu entrevista es el de tu voz.  Cualquier otro sonido, distraerá del mensaje que tienes tan gran oportunidad de dar.
  9. Pruébate la ropa que hayas escogido el día anterior o unos días antes de la entrevista o de la aparición en público y asegúrate de que te queda bien, que está perfectamente limpia y planchada, que no hay bastillas caídas o falta algún botón.
  10. Traje de hombre.  Te recomiendo, por encima de cualquier otro color, que escojas un traje azul marino y lo combines con una camisa en un tono pastel, muy claro.  Asegúrate de que el puño de la camisa sobresale alrededor de 2.5cm de la manga de la americana o chaqueta. Y de usar siempre calcetines largos, ejecutivos, para que no muestres tu pierna en caso de que las cruces durante la entrevista.  Si llevas un traje de botonadura simple, recuerda abrochar la chaqueta siempre que estés de pie.  El botón superior si la chaqueta es de dos botones, el de en medio y opcionalmente el de arriba si la chaqueta es de tres botones.  Cuando estés sentado, puedes desabrocharte la chaqueta de botonadura simple, pero jamás si es de botonadura cruzada.  En caso de que elijas no desabrocharte la chaqueta, siéntate siempre sobre el faldón trasero para que no suba el cuello y quede la chaqueta mal puesta.
  11. Si escoges usar falda o vestido, te recomiendo que sea de un solo color para que te veas más profesional  además de más alta y más delgada, pues vestir de un solo color (monoblock o monocromático) hará que no se interrumpa horizontalmente tu silueta, apareciendo visualmente con algunos centímetros de más y algunos kilitos de menos.  En cuanto al largo, siéntate en una silla frente a un espejo y comprueba que el largo de la falda sigue siendo apropiado y estás cómoda.  Lo último que deseas en una situación importante es estar más pendiente del largo de tu falda o vestido más que de lo que quieres decir.  Ten en cuenta de llevar siempre una prenda en la parte superior de tu cuerpo a la que se pueda enganchar un micrófono.
  12. Estilo.  No es un día para lucir el último grito a menos que te dediques al mundo de la moda o del espectáculo.  Sobriedad y discreción deben ser las notas que guíen tu elección, aunque ello no significa que debas ir de negro (ya lo hemos visto anteriormente) o que lleves cualquier cosa aburrida. Si bien es cierto que no quieres que el público se centre en lo que llevas sinó en lo que dices, también es cierto que el público juzgará tu apariencia para determinar si lo que dices tiene más o menos interés para ellos.  Usa ropa más estructurada (traje, blazer o chaqueta sport) cuando tu mensaje tenga un contenido más formal, y ropa más relajada y más suelta si quieres parecer más cercana/o, menos severa/o y más amigable.
  13. Peinado, maquillaje y gafas.  Si es posible, acude a la peluquería antes de la entrevista para que el pelo se vea perfectamente cortado y peinado.  No hagas experimentos y trates nuevos estilos, pues puedes arriesgarte a que no te guste y no estar cómodo o cómoda con tu nuevo look. Evita usar productos de pelo que añadan brillo extra porque el efecto de la luz y la lente de la cámara enfatizará más todavía ese brillo.

En cuanto al maquillaje, es importante tanto para mujeres como para hombres, pues las luces y las cámaras provocan brillos indeseados y que te veas pálido enfermizo. Usa polvos matizantes en frente, nariz y barbilla para evitar brillos, pero ten en cuenta de que los polvos sean del mismo tono de tu tez. Haz lo mismo en las zonas de calvicie.

Si usas gafas, asegúrate de que los cristales son antireflectantes para evitar destellos y reflejos provocados por los lentes de la cámara o los focos del set o del escenario.

  1. En cuanto a tu lenguaje corporal, trata de evitar hacer gestos muy grandes o muy rápidos. Eso te haría ver nerviosa o nervioso y descontrolada/o.

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